Usar mi título de doctor, mi opción.

Premio Extraordinario de Doctorado. Extraordinary PhD Award

Cuando leí el post de mi compañera Tess, ‘my title my choice‘ algo se me removió por dentro. Se trata de una reacción a un artículo en el Wall Street Journal atacando a la Doctora Jill Biden, afeándole usar su título de Doctor. El artículo es un repugnante ataque de paternalismo y machismo (que no es coyuntural en este escritor). Como dice Tess, el doctorado, especialmente cuando lo ha conseguido alguien que parte de una posición de desventaja (en este caso la de ser mujer) es algo para ser mostrado con orgullo porque es una decisión personal y hay toneladas de energía y esfuerzo detrás.

If you have earned a doctorate, in any field, you have earned the right to use the title “Doctor” if you choose to. It’s just that simple. If you have a problem with someone else making that choice, then it’s really that: your problem.

https://tessneedham.blog/2020/12/15/my-title-my-choice/

Voy a usar en público mi título de doctor

Y a partir de ahora y porque Ness me ha conquistado con su post empezaré a usar el título de doctor en público, por ejemplo en Linkedin. Porque tengo buenas razones:

  • Para apoyar a miles de mujeres brillantes y esforzadas que, como Tess, están pidiendo simplemente ser tratadas como iguales. Piden que contemplemos sus méritos, no su género.
  • En España en mi opinión se encumbra la mediocridad en el terreno público. No hay más que fijarse en la tele. En los debates se prefiere llevar a una persona que «dé espectáculo» -tertulianos profesionales que hablan de todo- que una que sepa de qué está hablando. Si alguien se jacta de ser mediocre, de no cumplir las normas o falta a respeto a otra persona, se le celebra. Si alguien opina sin pruebas, cuanto más radical sea esta opinión, menos justificación se exige, y aún hasta se jalea. Ahora, si pretende ser reflexivo o tener opiniones matizadas se le desprecia. O si alguien exhibe su orgullo por haber dedicado años a reflexionar y comprender una faceta de la cultura, la ciencia o la tecnología, no se le tolera. Mejor guardártelo para ti y tus allegados, no sea que alguien piense que seas demasiado arrogante. ¿Qué se creerá este/a empollón/a? ¿Qué sabrá de la vida si no habrá salido de su habitación en años? Por eso desde hoy diré que soy doctor para ayudar a que nadie más sienta pudor por hacerlo.
  • Porque cuando nací en España gobernaba un dictador que hizo que la mitad de personas de este país (siendo generoso) no tuviera las mismas oportunidades. Y siento que mi doctorado es la culminación de un esfuerzo personal. No solo mío, sino de mis abuelos a los que despojaron de sus recursos y a mis padres que remontaron esa situación adversa con décadas de esfuerzo. Porque cuando terminé mi doctorado estaba solo poniendo un peldaño más en un camino de superación de mis padres y abuelos y sosteniéndome en el apoyo de mi mujer que, como yo, trabajaba y me permitió tener tiempo gracias a su esfuerzo extraordinario con nuestros hijos. Porque se lo debo a ellos.

Así que he decidido usar el título de doctor porque es justo conmigo, con mi mujer, con mis padres y mis abuelos. Lo usare porque estoy orgullos de ellos y de mí mismo. Y porque quiero apoyar a todo el que libremente decida también hacerlo especialmente cuando esto haya significado un reto extra. Esto pasa a las mujeres. Y a mucha gente con otras circunstancias que se usan para segregar, discriminar y ponerles todo más difícil en un ejercicio inaceptable de inhumanidad. Lo usaré porque me he ganado el derecho a usarlo y, esencialmente, porque es mi opción. Gracias por mostrármelo, Tess.

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