5 pasos para eliminar las distracciones y permanecer concentrado

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A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. Estos trucos para eliminar las distracciones se inspiraron en gran medida de la lectura de un libro: Indistractable, de Nir Eyal y Julie Li. Una lectura deliciosa. Pero esto no es una reseña. He cogido de aquí y de allá, saltándome algunos capítulos, añadiendo ideas o poniendo el énfasis en donde el espíritu Ibérico y Latino me animaba.

Si estas interesado en ideas para no distraerte mientras trabajas en remoto, seguro que también le sacas buen partido a este post de mi compañera Carla Doria.

¿Por qué nos distraemos?

Lo primero para luchar contra algo es entender por qué ocurre, ¿Cierto? Pues no hay realmente respuesta, porque esto no es nada fácil de medir. Pero de todo lo que he leído y oído, puede que «escapar de la realidad» me parezca la opción más verosimil. Es decir, nos distraemos porque lo que estamos haciendo no nos satisface del todo o encontramos otras actividades con una recompensa mayor o más a corto plazo, por que nos «aburrimos»… Pero, y esto es la clave, la razón NUNCA es porque nos quedamos sin voluntad. La voluntad es un recurso infinito, pero simplemente se resiste a ser aplicado ‘contra tu voluntad’. Tiene sentido, ¿no es cierto?

La fuerza de voluntad es tan finita como tú la consideres. El paso uno es sencillo. En lugar de etiquetarte como falto de voluntad o alguien que se distrae fácilmente, mirate con un poco de autocompasión y decide que eres alguien que se esfuerza en conseguir lo que quiere y que cuando decide ir a por algo, persevera hasta que llega al objetivo ( o decide cambiar de objetivo, porque rectificar es de sabios ). Auto-etiquétate como alguien tenaz y concentrado, alguien capaz de eliminar las distracciones.

Me gusta el concepto de Pacto de Identidad para esto. Consiste precisamente en autoetiquetarse de un determinado modo y actuar en consecuencia. Etiquetate como ‘un buen padre’ y te sentiras más inclinado a cumplirlo, ‘alguien que se cuida pese a la edad’ y harás menos pereza en ir al gimnasio. No minusvalores la efectividad de tu determinación y de estos pactos. En mi caso me fue muy util etiquetarme como ‘alguien que habla inglés’. Mis conversaciones con mis compañeros pasaron de ser un calvario porque me perdía algunas frases debido a no ser nativo a oportundiades para aprender nuevas frases porque hablo guay inglés y aún puedo mejorarlo.

Paso 1. Hackea tu móvil

Las interrupciones causan retrasos y errores.

Esto es algo intuitivamente evidente. Aunque si tienes curiosidad también puedes leer algunos estudios y análisis que lo justifican empíricamente (el libro de Nir Eyal menciona abundantes y en campos variados). Vale. Evitemos interrupciones. ¿Por dónde empezamos?

El movil es un instrumento del diablo. No 😛 Es genial. Nos permite unos niveles de comunicación como nunca antes habíamos tenido. El móvil nos permite acercarnos a quienes queremos de la forma que precisamos y cuando lo necesitamos. Eso es una credencial suficiente para estar en la lista de los benefactores de la humanidad.

El problema es cuando alguien decide por nosotros a quién acercarnos, de qué forma y cuándo. Y esto pasa todo el tiempo. ¿Cuándo? Cuando dejamos que el móvil nos bombardee con alarmitas que están ahí para servir a los intereses de las aplicaciones más que a los nuestros propios -por más que la retórica sea la contraria-. Estamos constantemente atendiendo a interrupciones que nos piden que pongamos atención a cosas. Incluso cuando ignoramos la alarma, esta ya causó un efecto -nocivo- en nuestra atención. ¿Entonces qué hacemos?

El paso uno es sencillamente eliminar las notificaciones del móvil de modo que yo mismo decida cuándo voy a dedicar mi atención a una aplicación. Yo elijo cuando echo un vistazo al correo, yo elijo cuando leo los whatsapp, yo decido lo que quiero ver en Youtube y cuándo. Borra las notificaciones de Twitter y Facebook. Aún puedes tener tiempo que dedicar a redes sociales, pero cuando tú quieras. Borra las de Youtube: no necesitas que nadie te diga lo que te va a gustar atendiendo a lo anterior que hayas visto. Borra las de whatsapp: nadie debiera esperar una respuesta instantánea a un mensaje de texto: para eso está el teléfono.

En serio. Haz la prueba. Levantate un día y decide cuándo vas a estar viendo videos o dedicando tiempo a repasar las últimas actualizaciones del muro de Facebook de tus amigos o sus últimas fotos. Y hazlo. Elimina las notificaciones por un día. Serás feliz. Pero el segundo, según vas pasando el síndrome de abstinencia, aún más. Y si no te atreves a borrar todas, empieza poco a poco y te convencerás.

Bonus track. Elige un momento del día a partir del cual decides no mirar el móvil para nada. Dormirás mejor, garantizado. En mi caso, hago 15 minutos de yoga entre las 8 a 9 de la tarde y a partir de ahí solo acepto o hago llamadas de teléfono y, bueno, pongo la alarma para el día siguiente.

Paso 2. Limpia tus escritorios de Broza innecesaria.

La broza ensucia. La broza en tus escritorios hace que tu mente reserve espacio para cosas que no son necesarias (la broza). Vamos a por ello. Tenemos dos escritorios principales. El de trabajo -incluyendo ordenador y mesa-, y el móvil (que también puede ser de trabajo, pero esto es solo una cuestión de nombres).

En la mesa de trabajo te reto a que tengas encima de la mesa solo los dispositivos de hardware que uses (ratón, teclado, usb hub…) y otros dispositivos de uso constante. Si usas algo una vez al día -o uno cada dos-, guárdalo en un cajón. Por ejemplo, si te gusta usar lapicero, el sacapuntas no debiera estar encima de la mesa. Si hay algo que no has usado en la última semana, o incluso no recuerdas la última vez que lo has usado… tengo otra propuesta (ej. esos papeles que son muy importantes pero que no los has mirado nunca y no sabes decir cuándo los vas a usar). Mete todo eso en una caja y llévala donde no te estorbe. La basura puede ser una opción. La apuesta por el minimalismo es una magnifica idea para eliminar las distracciones.

En el escritorio del ordenador, deja solo lo que vayas a usar diariamente. Si tienes más de 5 accesos directos, probablemente el impacto negativo de tenerlo ahí recordándote que existen cosas que debieras hacer o simplemente la entropía que implica es mayor que el hipotético beneficio por si algún día lo pinchas. Si tienes más de 20 y piensas que eso hace parecer tu pantalla como la de un verdadero currante, pues… bueno, de verdad, borra todos los que no has usado la semana pasada y tendrás otra perspectiva más amable y limpia de tu pantalla. Y, de paso, te estarás tratando a tí mismo con más amabilidad.

En tu móvil (tu otro escritorio) verifica que estés usando las aplicaciones que tienes instaladas. Si hay alguna aplicación que no estás usando, puedes eliminarla: liberará la memoria de tu dispositivo con lo que funcionará mejor y además si algún día la necesitas, seguirá estando disponible para descargarla. ¿Necesitas algunas ideas sobre qué eliminar?

  • En general, pasa tus pantallas y todo aquello que no recuerdes la última vez que usaste es un candidato genial.
  • ¿Tienes 6 aplicaciones de meditación y no usas más que una – o ninguna-? ¿4 aplicaciones para mirar el tiempo? ¿Otras tantas de ejercicio físico? Bonus ¿Tienes varios antivirus?
  • ¿Tienes 4 navegadores y no usas más que uno? Buen momento para quedarte con uno solo o un par (mejor si es Brave o Firefox).
  • ¿Tienes juegos en el movil? Quedas exento si tienes niños. Yo también me prometí muchas cosas, pero he desistido.
  • ¿Tienes aplicaciones para ver películas o videos en el móvil y más de 40 años? Francamente, desinstálalas y tus ojos te lo agradecerán. Sé que vas a saltarte este consejo, pero lo recordarás cuando compres tus primeras bifocales.
  • ¿Tienes aplicaciones para hacer cosas que no se pueden hacer en el móvil? Mi ejemplo preferido es editar hojas de cálculo. Es posible que algún día las requieras, pero la probabilidad de que las uses con éxito es menor que la de que mi equipo gane la copa de europa de balonmano… o incluso la liga.
  • Redes sociales. En serio, tenía que decirlo.

Ponte un punto positivo por cada aplicación que has eliminado. El gusto de ver tu pantalla más vacía es indescriptible.

Paso 3. Elige conscientemente estar concentrado.

No se puede eliminar las distracciones el 100% del tiempo. Y acaso es que además no sería deseable. Pero entonces, decide cuándo vas a estar enfocado. Crédito a Steph Vora aquí…: «Tenemos que entender que es nuestra elección el saber cuándo queremos estar atentos o totalmente concentrados con algo». No es necesario estar atento todo el tiempo, sino ser conscientes e intencionales con aquello a que nos decidimos entregar en cada ocasión. ¿Y el resto del tiempo? Pues no somos robots ¯_(ツ)_/¯.

Te vendrá bien también tener un recordatorio para tí y para el resto de que estás concentrado. Nir Eyal lo llama amuleto de indistractabilidad. Algunos ejemplos pueden ser:

  • Nir Eyal propone un cartón que dice ‘no distraerme’ que pones arriba de la pantalla
  • En Slack puedes usar el icono ‘Deep Working’
  • Cerrar la puerta. A veces con eso vale. De otro modo, puedes decir o poner un cartel de no molestar.
  • Headphones -mejor si son de cancelación de ruido- y música.
  • … (Animate a compartir tu estrategia – amuleto).

Paso 4. Elige tus momentos para cada actividad. Y respeta tu elección.

Esta es sencilla. Planifica tu día y elige qué vas a hacer en cada momento. Otro modo de eliminar las distracciones es dejando huecos (no es deseable estar concentrado el 100% del tiempo, ¿recuerdas?). También viene bien tiempo para imprevistos o holgar, claro. Pero respetando tu planificación. Si es tu hora de leer posts, sé sistemático y lee posts, si es tu hora de llamar clientes, igual. Si es tu hora de estar con los niños, especialmente esto debieras respetarlo y no atender a otras ‘alarmas’.

Y ya que hemos mencionado la hora de leer posts, introduzcamos esta idea. Otro de mis autores preferidos, Ari Meisel, tiene una app para calcular tu peak time. Este viene a ser el momento del día en el que eres más productivo y que debieras asignar a las cosas más importantes, que requieren de toda tu atención. La idea es buena, pero siendo honesto, creo que la aplicación no funciona porque hay diferentes mejores momentos para diferentes cosas y además este puede cambiar dependiendo del día. Sin embargo… quedémonos con la idea. ‘Hay mejores momentos para hacer según qué cosas‘. Nadie sabe cuales son mejor que tú: tenlos en cuenta cuando te planifiques.

Un ejemplo. Yo tengo ‘alguna dificiultad de concentración’ que se manifiesta por ejemplo cuando tengo que leer textos ‘largos’. De modo que elijo el momento del día en que me voy a dedicar a esto, con toda mi atención y tengo una to-read list que voy llenando a medida que veo algo que necesita todos mis sentidos para leerlo. Mi to-read list está en una trello card, pero creo que pocket es fantástica para esto. Para mí no me sirve del todo porque no me funciona con blogs que no son públicos.

Paso 5. Bonus track. Respeta tus valores y dales lugar en tu día

Seguro que tienes una serie de valores de alto nivel. Algunos ejemplos son robustecer y disfrutar tu familia, aprender cosas nuevas, pasarlo bien, cumplir en el trabajo… Vale. Hazte tu lista.

Luego, seguro que tienes un scheduling semanal, probablemente en google calendar incluso. Hazte esa pregunta: ¿Todos los valores están representados en tu calendario, con tiempo dedicado para ellos? Si la respuesta es no, algo falla. Si empieza por sí, pero… entonces también.

Es perfectamente correcto agendarte tiempo para ti y respetarte ese hueco en la agenda. Es necesario reservar tiempo para pasar con tu mujer, para estar con amigos – cuando el coronavirus nos deje en persona, pero el teléfono también vale-… Si dices que tus hijos son importantes y que su educación es lo primero, ¿Por qué no empiezas el día o la semana reservando tiempo para pasar estrictamente con ellos? Un truco que yo uso es empezar el día haciendo una lista en papel de actividades que puedo realizar por la tarde con mis hijos. No siempre lo consigo, claro, pero refuerzo mi compromiso, me autoetiqueto y algo gordo tiene que ocurrir para que no respete esas horas…

Como decía mis 5 pasos o ideas del post, vienen del libro Indistractable, después de filtrarlos por mi experiencia personal. No tienen porqué funcionar para todo el mundo. Aplica los tuyos. Pero recuerda que al final todo se encierra en esto: ‘Estar concentrado es una decisión consciente que requiere voluntad de estarlo, esfuerzo y constancia en la prueba y error ;)’.

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