
¿Quién mató al cine?
Nos vienen machacando constantemente sobre lo pérfido de la red, y lo perniciosa que es para ciertas industrias. Podríamos hablar de música, libros, prensa… pero vamos a reflexionar sobre el cine. A todos nos gusta ver una buena película, auque lo de buena o mala sea muy relativo. Por eso, hay películas con más espectadores y otras con menos. Pero, ¿qué culpa tiene Internet de que una película guste más o menos? Encima, este ataque es muy hipócrita, pues gran parte de la promoción de los estrenos se hace a través de la red. Pero, vayamos a lo concreto. Según la revista Forbes, los actores mejor pagado son Johnny Depp, Ben Stiller y Tom Hanks. El primero ingresó 75 millones de dólares en el periódo que va de junio de 2009 a junio de 2010. Stiller ingresó 53 y Tom 45. Muy de cerca, otras estrellas del celuloide, que ingresaron entre 25 y 45 millones de dólares. En fin, cifras que para nada indican mala salud financiera del sistema, y que no olvidemos, no son patrimonio, sino ingresos anuales. Tomemos en comparación un sueldo medio de un funcionario del grupo A (profesor, médico…) en España, que ronda los 30.000 euros anuales. Aprobando a los 25 años, y tras 40 de trabajo, esta persona habría ingresado en concepto de salario 1,2 millones de euros. Es decir, si comparamos el valor del trabajo, un trabajador medio tendría que estar en su puesto 1.200 años para alcanzar los

beneficios anuales de Deep. O visto de otra manera, con lo que Deep gana en un año, se podría mantener un instituto medio (60 profesores/700 alumnos) o un hospital durante casi medio siglo.
Evidentemente, las cifras revelan una desproporción indecente, antiética, incluso pornográfica. El valor del dinero es aleatorio, volátil, arbitrario, pero estas cifras en unidades de trabajo nos hacen ver que el sistema está ampliamente desequilibrado, y que si la industria del cine está en peligro, es culpa evidente de sus gestores, no de Internet ni de esa persona que descarga una película, ya que llevar a pareja y a sus dos hijos al cine le sale más caro que un día completo de trabajo. La industria es la culpable de crear estos dioses de la pantalla que, para satisfacer su ego, pretenden acumular una ingente cantidad de recursos. Esa fue una de las causas de la desaparición de los dinosaurios (además de otros factores, si aceptamos un marco multicausal en la extinción): por propia evolución, los más grandes y fuertes se perpetuaban, pero al predominar organismo tan grandes, su ecosistema era incapaz de proporcionarles alimentos.

Leave a Reply